La morada de mi vacío
Si yo pudiera levantar mi alma y encontrarla…
En mi destino no encuentro mi morada.
Soy carne de aire que volando escapa
y no tengo nombre y mi garganta es un arpa.
Quiero beber y no bebo. Soy fiebre que se seca en su deseo.
Encontrar la fe y la paz no puedo
Cuando abro los ojos al mundo
que me asfixia con falsos brazos abiertos.
El amor era una mirada, un entendimiento sincero;
Una caricia furtiva, un beso puesto en un sueño.
Un algo que resplandece, un fin del dolor que no espero.
Mientras quiero atrapar con mis manos
un pedazo de ese cielo.
Ese instante en mi memoria que se cruza y retengo.
Y ahí está mi alma, mi destino, ese amor que era, es y fue
y la morada de un vacío que llenar sólo yo sé…

