Fallen Angel
Una noche a las 4 de la madrugada, presa de un insomnio que me suele acompañar más de lo que quisiera, me puse a escribir mi relato de fin de curso. Os pongo en circunstancias, aunque pocas disculpas puedo dar a que a veces tengo una mente un tanto enferma.
Se lo dedico a Chema, crítico feroz y honesto que no ha hecho más que mejorar el relato.
Os agradecería que fuerais groseramente sinceros en los comentarios, que de la crítica se aprende.
Lo quité, pero lo vuelvo a poner, aunque no he tenido tiempo de mejorarlo. En fin, que ahí queda.
FALLEN ANGEL
Martín dio una vuelta más en la cama. La luz roja del despertador le molestaba en los ojos, parecía querer echarle en cara estar aún despierto cuando faltaba tan poco para empezar el día.
Se levantó al baño por séptima vez, y como las seis restantes, intentó mear ácido de batería. Mientras apretaba las mandíbulas y se le escapaban las lágrimas, prometió que era la última vez que montaba a una de las putas baratas del polígono industrial sin condón.
Sigue leyendo

Al igual que la primera vez que lo subiste, me parece estupendo, dolorosamente real, pero estupendo. Gracias por organizar la cena y por ese cielito lindo a coro con los mariachis
!
Comment by Lola — July 3, 2006 @ 8:37 pm
Negaré estar en plenas facultades mentales en aquel momento ante cualquier jurado.
Y gracias a las personas que vinisteis y me alegrasteis la noche.
Comment by Almudena — July 3, 2006 @ 8:48 pm
Brutal y triste. Me ha enganchado 100%. La única pega que le veo es que me recuerda un poco a una escena de “El efecto mariposa”.
Pero genial y adictivo. Esperamos más cosas tuyas. El blog sigue abierto. Ggg
Comment by Luis — July 17, 2006 @ 3:41 pm
Me he quedado de piedra. Es una historia bastante fuerte!Está fenomenal, me ha gustado mucho.
Comment by almu — December 22, 2006 @ 1:21 pm
Gracias, tocaya
Comment by Almudena — December 22, 2006 @ 1:46 pm
Me sorprendió el uso de los tiempos.
Van y vienen trayendo trozos de historia.
Sofía se suicidó, el padre se suicidó, Martín se suicidó.
La madre borracha parece la única verdaderamente loca. Pero los que se matan son los otros.
La sangre en Martín y Sofía va y viene como el tiempo.
Martín es una víctima que ha victimizado.
Es débil. Sofía es la inocencia.
Si tuvieras que elegir, si tuvieras que optar, tu piel ¿de qué lado se puso al escribir? ¿tu cinismo estaba con la madre o con Martín? Si negás el cinismo sólo te queda el camino del voyeur.
No te creo sólo un testigo.
Comment by Teny — February 12, 2007 @ 12:06 am