Legendarios

July 2, 2006

Fallen Angel

Una noche a las 4 de la madrugada, presa de un insomnio que me suele acompañar más de lo que quisiera, me puse a escribir mi relato de fin de curso. Os pongo en circunstancias, aunque pocas disculpas puedo dar a que a veces tengo una mente un tanto enferma.

Se lo dedico a Chema, crítico feroz y honesto que no ha hecho más que mejorar el relato. 

Os agradecería que fuerais groseramente sinceros en los comentarios, que de la crítica se aprende.

Lo quité, pero lo vuelvo a poner, aunque no he tenido tiempo de mejorarlo. En fin, que ahí queda.

 

FALLEN ANGEL 

Martín dio una vuelta más en la cama. La luz roja del despertador le molestaba en los ojos, parecía querer echarle en cara estar aún despierto cuando faltaba tan poco para empezar el día.

Se levantó al baño por séptima vez, y como las seis restantes, intentó mear ácido de batería. Mientras apretaba las mandíbulas y se le escapaban las lágrimas, prometió que era la última vez que montaba a una de las putas baratas del polígono industrial sin condón.

Sigue leyendo

June 21, 2006

Cena de fin de taller

Categorías: General

Holas a todas/os:

Hemos decidido organizar una cena mexicana, con posibles margaritas, el viernes 30 a las 21 h. aproximadamente. Después se ofrecerán unas copas y buena charla hasta que el cuerpo o la cartera aguanten. Seguramente será en El Burrito, situado en la calle Mayor de Alcalá de Henares (donde cuatro huevos ya se sabe), de todas formas os haré un mapa explicativo para llegar (yippee-ki-yay!). Si no, será en un cubano o similiar, ja.

Tenéis hasta el martes a las 14:00 para comunicarme si venís a la cena para que yo pueda hacer la reserva. También os podéis apuntar sólo a las copas y llamarme al móvil para saber dónde andamos. No garantizo ir perfectamente sobria.

Mi correo lo tenéis, mi móvil es: xxx xxx xxx (no disponible por más tiempo) para fines castos y puros solamente.

De momento la lista de asistentes es:

- Yo y el burro delante para que no se espante
- José Manuel, gran maestro
- Eva, nuestra preciosa y adorable cantautora
- Lola, miss inteligencia cutie pie

Requerimos más asistentes, será ameno, sobre todo cuanto más tequila vaya corriendo.

June 14, 2006

Relato de Lucía

En un lugar de la sierra de Extremadura, en la Comarca de la Vera, un bello y rico paisaje, nos situamos en 1979.

El viento parecía continuar el murmullo del cortejo fúnebre. La gente se santiguaba y la lluvia salpicaba los rostros consternados acompañando el ataúd llevado a hombros por sus familiares. Cerraron el ataúd, lo clavaron y lo bajaron a la fosa. Aunque el pueblo no era grande y todos se conocían, había algunos que todavía no se habían enterado de quién era el muerto.

Sigue leyendo

June 8, 2006

erika

Con la venia del maestro J.M. Pedrosa, aquí va el mío. Perdón por las sobredosis de orgasmos destructivos (gracias Patri), jeje. Ya hemos modificado el relato por dentro para que lo veáis más cómodamente, así que todo en orden!

Erika

June 7, 2006

Symphony of destruction

Bueno, este es el relato que he escrito para final de curso. La verdad es que me da un poco de vergüenza, pero lo voy a colgar porque J. M. Pedrosa me ha pedido que lo haga ;)

¡Allá va!

http://legendarios.blogsome.com/symphony

May 25, 2006

Mensaje de J.M. Pedrosa

Categorías: General

Querida Almudena y queridos alumnos:

Como os dije el otro día, no podré asistir a nuestro Taller del próximo martes porque ese día he de estar en un tribunal de tesis doctoral en la Universidad Complutense.

Había previsto que me sustituyese otra persona, pero he pensado, con el profesor Francisco Moreno, coordinador del Taller de Escritura, que, como se aproximan los exámenes, y como hemos ya hecho bastantes actividades "extraescolares" complementarias (teatro, talleres de Luis Mateo Díez y de Julia Barella, etc.), podía ser más adecuado dar por finalizado nuestro Taller.

En realidad, no será un final abrupto. Os propongo que, cuando terminéis vuestros exámenes, a finales de junio, nos juntemos un día, de manera informal (si queréis, podemos programar alguna otra visita al teatro, o una comida o una cena "de trabajo" en Alcalá o en Madrid) para hablar de vuestros escritos y de lo que queráis. Como estamos en contacto a través del blog o del email mágico de Almudena, yo creo que no nos será difícil organizarnos y darnos esa última alegría antes del verano.

¿Qué os parece? Escribid a Almudena (almudena.bernardos[arroba]gmail.com) y a mí (jmpedrosa2000[arroba]yahoo.es) para que vayamos empezando a programar algo. Y suerte en vuestros exámenes. Que la necesitaréis, me temo. JMP

May 22, 2006

Los Músicos Muertos II

El detective se dirige al coche entusiasmado, barajando miles de hipótesis, abre el coche, y, al alzar la vista, vislumbra una oscura figura, impasible, observándolo fijamente. Durante un instante nada más existe. Sólo una tensión mortal. El detective Vergara intuye que algo sabe esa extraña figura que podría ayudarle en este caso, y percibe el temor del desconocido. ¿Pero de él o de otros? Martín cierra lentamente el coche, y la figura al fondo de la calle, que hasta entonces había estado inmóvil se agita, pero no huye. Puede sentir el miedo desde allí. Sabe que si se precipita huirá, así que lentamente se va acercando al desconocido. Lentamente, como un ladrón en la noche. Pero cuando apenas unos metros le separan del misterioso personaje, este retrocede y sale corriendo. Martín, sorprendido, se queda parado durante un segundo, pero inmediatamente se recompone y sale corriendo tras él, gritando: “Espere, pare” El desconocido corre como si huyera de la muerte, sacudiendo de vez en cuando la cabeza, como arrepintiéndose de algo. Las preguntas sobre el extraño se amontonan en la cabeza de Martín –“¿Quién es? ¿Qué hacía frente a mi propia casa? ¿Quería quizás confesar algo?”- El extraño gira de repente hacia un estrecho callejón intentando despistar a Martín, pero son muchos años de profesión y demasiadas persecuciones. Pero ya no es el joven patrullero que se divertía con aquellas persecuciones, y esta está durando ya demasiado, así que utiliza algo que ha ganado en contraposición a la pérdida de la forma física: la astucia. Desenfundando su revólver grita: “Policía. Alto o disparo”. Pero ese grito dejó de ser efectivo hace mucho y ambos saben que ni el grito lo detendrá, ni Martín disparará a quién quizás sea su mejor testigo. Aun así Martín repite su amenaza cuando gira la esquina, sólo para encontrarse en su camino un cubo de basura contra el que se da de bruces. Martín cae de culo, pero rápidamente se rehace y vuelve a gritar: “Alto o disparo”. Ahora esta cabreado. Ahora no va a dejar que escape por nada del mundo. Apuntando al cielo y sin dejar de correr Martín grita una vez más y está vez dispara. El sonido inunda el callejón con un estruendo ensordecedor y el desconocido tropieza y cae al suelo, pero girando en el suelo rápidamente se recompone y sigue corriendo a trompicones. Martín tiene cada vez menos fuerza y cada vez el desconocido está más lejos. Se va a escapar. ¡No! ¡Es su única pista buena! ¡NO! Martín se para en seco, se yergue, y apuntando con un pulso firme como si no acabara de correr como un poseso, dispara. Justo delante del desconocido los cristales de una farola rota por el disparo saltan como agujas afiladas. El extraño se detiene súbitamente, tan pronto y tan asustado que cae de espaldas. Esta es su oportunidad. Martín hace un último esfuerzo y se lanza hacia el misterioso desconocido. El extraño se encuentra a sólo unos metros, intentando ponerse de pie. ¡Ya es suyo! ¡Si! De repente un sonido llena el silencio de la escena y el tiempo se detiene, la escena se ralentiza. El desconocido se desploma lentamente sobre un charco de sangre, mientras Martín se abalanza sobre él gritando: ¡NOOO! Martín cae sobre el cuerpo sin vida del desconocido y comienza a girar hacia la pared, se pone de rodillas y sacando su arma se cubre tras un contenedor. Lentamente se alza tras el contenedor apuntando con su arma hacia todos lados, pero quién quiera que ha disparado ya no está. Acercándose al cuerpo sin vida del desconocido guarda su arma e intenta sacudirse la sangre del abrigo. Echa mano al bolsillo y coge su teléfono. Aquí ya no queda mucho que hacer.

May 18, 2006

Testigo número 2

Mikael Naeve, nuestro compañero del taller, me ha pedido que os cuelgue este relato maravilloso que ha escrito sobre los músicos muertos. Poco más me queda por decir.

Una memoria fantástica, el crimen

Dudo que alguien todavía se acordara del horrible acontecimiento, como ya ha pasado muchos años y el olvido debe haber hecho su labor. El hecho tuvo lugar en noviembre de dos mil tres, en una ciudad lejana de la nuestra, Londres. Fueron tiempos inseguros y alegres y a veces pensaba que parecíamos un poco al pianista que seguía tocando a borde del Titanic. Encontré los papeles fuera de la comisaría en King Williams Street, al lado del parque verde, donde solía pasar los sábados escuchando el último partido de fútbol en mi pequeña radio portátil. Una carpeta azul guardaba el secreto. No la entregué de inmediato como debería haber hecho sino me la llevé al parque, al banco de madera oscura, y leí las palabras que no me pertenecían. De algún modo sabía que no iba a devolverla nunca. Sentía que no pude separarme de esta memoria escrita. Sentía que aunque tuviera que cometer un crimen para quedarme con ella valía la pena. Escondí la carpeta de mi mismo en un cajón en una de las habitaciones del apartamento. Pensaba que con el tiempo, la vergüenza se disminuiría hasta que un día podría volver a leer las letras sin sentir la culpa seductora que sentía entonces. Volví a mi país pero dejé a los mozos de mudanza bajar todas mis posesiones. Hace poco volví a encontrar la carpeta. He aquí el documento.

Pincha sobre este enlace para seguir leyendo. Testigo número 2

May 15, 2006

Pregunta

Categorías: General

¿Puedo preguntar quién ha tocado los posts y/o el CSS para que salga todo morado?

May 14, 2006

La morada de mi vacío

Categorías: Poemas

Si yo pudiera levantar mi alma y encontrarla…

En mi destino no encuentro mi morada.

Soy carne de aire que volando escapa

y no tengo nombre y mi garganta es un arpa.

Quiero beber y no bebo. Soy fiebre que se seca en su deseo.

Encontrar la fe y la paz no puedo

Cuando abro los ojos al mundo

que me asfixia con falsos brazos abiertos.

El amor era una mirada, un entendimiento sincero;

Una caricia furtiva, un beso puesto en un sueño.

Un algo que resplandece, un fin del dolor que no espero.

Mientras quiero atrapar con mis manos

un pedazo de ese cielo.

Ese instante en mi memoria que se cruza y retengo.

Y ahí está mi alma, mi destino, ese amor que era, es y fue

y la morada de un vacío que llenar sólo yo sé…






















Tema diseñado por Hadley Wickham, modificado por Almudena I. Bernardos. Alojado en Blogsome.